Botas dieléctricas de seguridad: qué exige la norma y cuándo no sirven
Botas dieléctricas de seguridad son el calzado aislante que protege al electricista del paso de la corriente a través de los pies cuando trabaja cerca de partes energizadas o en zonas de puesta a tierra.
El RETIE las incluye entre los equipos de los trabajos con tensión, con una excepción: en el trabajo a potencial se usa calzado con suela conductora.
Por Pablo Medina · Especialista SST 10 min de lectura

La respuesta corta
La Resolución 2400 de 1979 pide calzado dieléctrico para los electricistas (art. 177, num. 5, lit. c). El RETIE (Resolución 40284 de 2026, art. 3.16.3) prevé botas dieléctricas en los trabajos con tensión que lo requieran, y calzado con suela conductora en los trabajos a potencial. No fija plazo de prueba para las botas: se revisan según el fabricante.
Botas dieléctricas de seguridad: qué son y quién las necesita
Una bota de seguridad corriente protege de golpes, cortes y resbalones. La dieléctrica añade otra función: que la suela y el cuerpo de la bota no dejen pasar la corriente hacia el suelo si la persona toca algo energizado o pisa una zona donde aparece tensión. Por eso no basta con que sea de caucho o con que «se vea gruesa»: lo que la hace dieléctrica es que el fabricante la diseñó, la ensayó y la certificó para aislar hasta un nivel de tensión que declara.
La Resolución 2400 de 1979, en su clasificación de la protección de pies y piernas, la nombra con estas palabras: «Calzado dieléctrico (aislante) para los electricistas» (art. 177, num. 5, lit. c). La necesitan los electricistas de mantenimiento, el personal que opera tableros y subestaciones, quienes trabajan en redes y cualquier trabajador que, según la matriz de peligros, quede expuesto a contacto eléctrico.
El peligro en sí, quién está expuesto y qué controles van antes que cualquier elemento de protección, está desarrollado en riesgo eléctrico. Aquí hablamos solo del calzado.
Lo que dice la norma colombiana sobre el calzado dieléctrico
Son varias normas y cada una aporta una pieza. Ninguna trae, por sí sola, todo lo que hay que saber.
| Norma | Artículo | Lo que exige |
|---|---|---|
| Resolución 2400 de 1979 | Art. 177, num. 5, lit. c | Calzado dieléctrico (aislante) para los electricistas |
| RETIE · Res. 40284 de 2026 | Art. 3.16.3, lit. e, num. 2 | Botas dieléctricas, o calzado con suela conductora en los trabajos a potencial, según el procedimiento |
| RETIE · Res. 40284 de 2026 | Art. 3.15.3, lit. c | Antes de empezar, comprobar que los operarios tengan puestos sus elementos de protección |
| RETIE · Res. 40284 de 2026 | Art. 3.12.3, lit. f | En las zonas críticas de puesta a tierra, personal con elementos de protección con aislamiento adecuado |
| Resolución 5018 de 2019 | Anexo, art. 5, num. 4.2 | Sector eléctrico: casco, gafas, botas dieléctricas y guantes aislantes al instalar la puesta a tierra temporal |
| Resolución 5018 de 2019 | Anexo, art. 8, lit. d, num. 6 | EPP certificados por el fabricante según normas técnicas nacionales o internacionales |
| Decreto 1072 de 2015 | Art. 2.2.4.6.24, parágrafo 1 | Suministrar los EPP sin costo y reponerlos según su vida útil |
El RETIE, expedido con la Resolución 40284 de 2026, es el reglamento de las instalaciones eléctricas y aplica a cualquier empresa que las intervenga. La Resolución 5018 de 2019, en cambio, es la norma de seguridad y salud del sector eléctrico: generación, transmisión, distribución y comercialización. Una planta de alimentos con su propia subestación responde al RETIE; una empresa de energía responde a los dos.
Cuándo la bota dieléctrica no es la respuesta
Aquí está el punto que más se ignora. El RETIE separa los elementos de protección de los trabajos con tensión en dos grupos. «En todos los casos» exige casco aislante y guantes. Las botas aparecen en el segundo grupo, el de los «casos particulares», y con una alternativa: «Botas dieléctricas o calzado especial con suela conductora para los trabajos a potencial» (art. 3.16.3, lit. e, num. 2).
Eso quiere decir dos cosas que cambian la compra:
La bota dieléctrica no la pide el RETIE en todo trabajo con tensión. La pide el procedimiento de ejecución de cada trabajo, que es el documento donde la empresa define cómo se hace la tarea y con qué equipos.
En el trabajo a potencial se usa lo contrario. Ahí el operario trabaja conectado eléctricamente al mismo potencial de la línea, y el reglamento prevé calzado con suela conductora, no aislante. Comprar botas dieléctricas para una cuadrilla de trabajo a potencial es comprar el elemento equivocado.
Y en ningún caso la bota reemplaza la desconexión. Lo primero es siempre preguntarse si la tarea admite cortar la energía; si la admite, se corta, con su procedimiento de bloqueo y etiquetado.

La bota en las zonas de puesta a tierra
Hay un segundo escenario donde el calzado importa aunque nadie esté tocando un conductor. Cuando una falla eléctrica descarga corriente al terreno, el suelo alrededor de la puesta a tierra puede quedar a tensiones distintas en pocos metros, y una persona que camina por allí queda expuesta entre un pie y el otro.
El RETIE lo trata al hablar de la puesta a tierra: cuando el terreno tiene alta resistividad, las corrientes de falla son elevadas o tardan en despejarse, hay que tomar medidas «para no exponer a las personas a tensiones por encima de los umbrales de soportabilidad del ser humano». Una de ellas es señalizar las zonas críticas y permitir el trabajo de personas competentes solo si «estén dotados de los elementos de protección personal con aislamiento adecuado» (art. 3.12.3, lit. f). En subestaciones, patios de transformadores y cuartos eléctricos grandes, la bota dieléctrica es parte de ese aislamiento.

Lo que le quita el aislamiento a una bota
Una bota dieléctrica puede verse en buen estado y haber dejado de aislar. Pasa por razones que se repiten en cualquier planta:
- Humedad y barro. Una bota mojada por dentro o con barro conductor pegado en la suela no se comporta como salió de fábrica.
- Cortes y perforaciones en la suela. Un clavo, una viruta metálica incrustada o un corte profundo abren un camino a la corriente.
- Desgaste. La suela gastada pierde espesor, y con él parte del aislamiento.
- Reparaciones caseras. Una suela pegada o cosida fuera de fábrica ya no tiene el ensayo del fabricante.
Para el guardado, el RETIE pide que los elementos de los trabajos con tensión se mantengan secos, protegidos de la intemperie y dentro de su funda o compartimiento hasta el momento de usarlos (art. 3.16.3, lit. f). Para las botas no fija un plazo de prueba propio, como sí lo hace con los guantes; su revisión sigue las recomendaciones del fabricante. Como criterio, conviene dejarla en una ficha por par, igual que la ficha técnica que el reglamento pide para cada elemento de los trabajos con tensión (lit. l).

Las botas dieléctricas dentro del SG-SST
Para la empresa, la bota no es una compra suelta: es un elemento de protección personal con tres obligaciones detrás. El Decreto 1072 de 2015 obliga a entregarlo sin costo para el trabajador, a lograr que se use y a reemplazarlo cuando termina su vida útil (art. 2.2.4.6.24, parágrafo 1), y la Ley 9 de 1979 pide que los elementos sean acordes con los riesgos reales o potenciales del puesto (art. 122).
En la práctica, el cargo que necesita botas dieléctricas sale de la matriz de peligros, la entrega se registra a nombre de cada trabajador y la revisión de la suela entra en el programa de inspecciones. En la autoevaluación, la Resolución 0312 de 2019 revisa que los elementos se entreguen acordes con la labor y que se repongan a tiempo.
Tampoco hay que confundirlas con la dotación. Las botas de labor que se entregan con el vestido cada cuatro meses son una prestación laboral, que explicamos en dotación industrial. La bota dieléctrica es protección frente a un peligro concreto, y se entrega a quien está expuesto, gane lo que gane.
Errores frecuentes con las botas dieléctricas
Comprar cualquier bota de caucho creyendo que aísla. Sin certificación del fabricante no hay forma de saber hasta qué tensión protege.
Darle botas dieléctricas a quien trabaja a potencial. El RETIE prevé para ese trabajo calzado con suela conductora.
Usarlas como permiso para trabajar energizado. La bota es el último control; antes va la desconexión.
Seguir usándolas mojadas o con la suela perforada. El aislamiento se pierde aunque la bota se vea entera.
Mandar a reparar la suela. Una reparación fuera de fábrica deja la bota sin el ensayo que la respaldaba.
No registrar la entrega ni la revisión. Si hay un accidente, lo primero que se pide es la hoja de vida del elemento.
Lo que arriesga la empresa
Un accidente eléctrico puede dejar secuelas graves, y la investigación revisa el elemento de protección: si el trabajador tenía el calzado que pedía el procedimiento, si estaba certificado y si alguien lo revisó. Una bota dieléctrica gastada o una bota corriente donde debía haber una dieléctrica es un hallazgo que recae sobre el empleador.
Si esos soportes no existen, la empresa queda expuesta a las sanciones que el artículo 13 de la Ley 1562 de 2012 prevé por incumplir las normas de SST, cuyo monto depende del tamaño de la empresa y se agrava cuando el accidente termina en una muerte.
Qué pedirle al proveedor de botas dieléctricas
La compra empieza por dos preguntas que responde la empresa, no el vendedor: qué trabajos van a hacer las personas que las usan —con tensión, sin tensión, a potencial— y qué tensión tienen las instalaciones donde trabajan.

De esa lista, lo que más se omite es la tensión declarada: sin ella, la empresa no puede comprobar si el modelo sirve para sus instalaciones, y el certificado queda como un papel sin uso. La marca de fábrica tampoco es un detalle: la Resolución 2400 la exige a todo equipo de protección (art. 178) porque es lo que permite rastrear al fabricante si una bota falla. Y si el puesto tiene además riesgo de caída de objetos, una sola bota tiene que cubrir los dos riesgos; eso se confirma con el fabricante antes de comprar, no después.
Preguntas frecuentes
¿Son obligatorias las botas dieléctricas?
La Resolución 2400 de 1979 pide calzado dieléctrico para los electricistas (art. 177, num. 5, lit. c), y el RETIE las incluye entre los equipos de los trabajos con tensión cuando el procedimiento de ejecución las prevé (art. 3.16.3, lit. e, num. 2).
¿Las botas dieléctricas sirven para cualquier trabajo con tensión?
No. Para los trabajos a potencial el RETIE prevé calzado especial con suela conductora, no aislante. El calzado de cada trabajo lo define su procedimiento de ejecución.
¿Cada cuánto se prueban las botas dieléctricas?
El RETIE no fija un plazo propio para las botas, como sí lo hace con los guantes. Se revisan según las recomendaciones del fabricante, y conviene dejar cada revisión anotada en una ficha por par.
¿Una bota de caucho es dieléctrica?
No necesariamente. Lo que la hace dieléctrica es el diseño y el ensayo del fabricante, que declara hasta qué tensión aísla. Sin ese certificado no se puede contar con ella frente a un contacto eléctrico.
¿Medina vende botas dieléctricas?
Sí. Las vendemos a empresas, junto con el resto de la protección personal del electricista, y dejamos su entrega y su revisión registradas dentro del SG-SST.
Fuentes normativas oficiales
- RETIE — Resolución 40284 de 2026, Libro 3
Reglamento técnico de instalaciones eléctricas, de MinEnergía. Para el calzado se citan: las medidas ante tensiones peligrosas en la puesta a tierra (3.12.3 f), la comprobación previa de los EPP (3.15.3 c) y los equipos, el guardado y la ficha técnica de los trabajos con tensión (3.16.3, literales e, f y l).
- Resolución 5018 de 2019
Lineamientos de seguridad y salud para el sector eléctrico. Su anexo técnico pide botas dieléctricas al instalar la puesta a tierra temporal (art. 5, numeral 4.2) y EPP certificados por quien los fabrica (art. 8).
- Resolución 2400 de 1979
Estatuto de seguridad industrial: calzado dieléctrico para los electricistas (artículo 177, numeral 5, literal c) y marca del fabricante grabada en el equipo (artículo 178).
- Decreto Único Reglamentario del Sector Trabajo (Decreto 1072 de 2015)
Obligación de entregar, hacer usar y reponer los elementos de protección personal (artículo 2.2.4.6.24).
- Ley 9 de 1979
Código Sanitario: protección personal gratuita y acorde con los riesgos del puesto (artículo 122).
- Resolución 0312 de 2019
Estándares mínimos que verifican la entrega y la reposición de la protección personal.
- Ley 1562 de 2012
Sanciones al empleador que incumple las normas de riesgos laborales (artículo 13).
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Cómo lo trabaja Medina
En Medina SST Empresarial vendemos elementos de protección personal para empresas, botas dieléctricas incluidas. Antes de cotizar miramos la matriz de peligros y los procedimientos de los trabajos eléctricos: quién trabaja con tensión, quién lo hace sin tensión y si hay trabajo a potencial, porque cada caso lleva un calzado distinto.
Como también diseñamos y administramos el SG-SST, dejamos registrada la entrega de cada par, la revisión de la suela dentro del programa de inspecciones y la fecha de reposición. El resto de la protección del electricista está en guantes dieléctricos y en venta de elementos de protección personal.
¿Necesita botas dieléctricas para su personal? Mándenos por WhatsApp, o por el formulario de contacto, cuántos electricistas son, sus tallas y qué tipo de trabajos hacen: con eso armamos la cotización.
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