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SG-SST · Medicina preventiva

Estilo de vida saludable en el trabajo

Estilo de vida saludable en el trabajo es el conjunto de hábitos que la empresa promueve entre sus trabajadores —alimentarse bien, moverse, descansar, manejar el estrés, no fumar ni abusar del alcohol— y el entorno que los facilita durante la jornada. La Resolución 0312 de 2019 lo convierte en estándar mínimo: elaborar y ejecutar un programa de estilos de vida y entornos de trabajo saludables, con campañas para prevenir y controlar la farmacodependencia, el alcoholismo y el tabaquismo.

Medina SST Empresarial diseña y ejecuta programas de estilo de vida saludable para las empresas, con semanas de la salud, pausas activas, brigadas de salud y asesoría nutricional.

Armar el programa

Por Pablo Medina · Especialista SST 6 min de lectura

Estándar 3.1.7Res. 0312: estilos de vida y entornos saludables
3 campañasfarmacodependencia, alcoholismo y tabaquismo
Entornolo que la empresa facilita en la jornada
Estilo de vida saludable en el trabajo: una profesional de salud ocupacional conversa con cuatro empleados de la empresa en una sala de descanso con frutas y agua sobre la mesa

Qué exige la norma

NormaQué diceEn la práctica
Resolución 0312 de 2019, estándar 3.1.7Elaborar y ejecutar un programa de estilos de vida y entornos de trabajo saludables, con campañas contra la farmacodependencia, el alcoholismo y el tabaquismoNo basta con tenerlo escrito: se ejecuta y se evidencia
Resolución 1016 de 1989, artículo 10El subprograma de medicina preventiva busca la promoción, prevención y control de la salud del trabajador; incluye educación en salud, y recreación y deporteEl programa de estilos de vida hace parte de la medicina preventiva
Decreto 1072 de 2015, art. 2.2.4.6.34Los resultados de los programas de promoción y prevención son una fuente de mejora del SG-SSTEl programa se mide y sus resultados se usan
Ley 1355 de 2009, art. 5, parágrafoOrdena reglamentar mecanismos para que las empresas promuevan pausas activasRespalda las pausas activas, aunque no obliga directamente a la empresa

El estándar no fija qué actividades hacer ni cuántas. Fija tres cosas: que haya un programa, que se ejecute y que incluya campañas sobre farmacodependencia, alcoholismo y tabaquismo. El resto lo define cada empresa según su gente.

Qué incluye un programa de estilo de vida saludable

Diagrama de los frentes de un programa de estilo de vida saludable en el trabajo: alimentación saludable, actividad física y pausas activas, descanso y manejo del estrés, prevención del consumo de tabaco, alcohol y drogas, chequeos y tamizajes de salud, y un entorno de trabajo que facilita esos hábitos
Un programa de verdad trabaja varios frentes a la vez, no solo una charla al año.

Un programa bien hecho trabaja varios frentes: la alimentación, la actividad física, el descanso y el manejo del estrés, la prevención del consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias, y los chequeos de salud que permiten detectar a tiempo. Y trabaja el entorno: lo que hay en la cafetería, si hay agua disponible, si las pausas activas caben en la jornada, si los turnos dejan descansar.

Las actividades se escogen con datos de la propia empresa. El perfil sociodemográfico y el diagnóstico de condiciones de salud, los resultados de los exámenes médicos ocupacionales y el ausentismo dicen dónde están los problemas; un programa que ignora esos datos termina haciendo lo mismo en todas las empresas.

¿Su programa de estilo de vida saludable se quedó en el papel?

Lo diseñamos con los datos de salud de su empresa y lo ejecutamos: semana de la salud, pausas activas, brigadas de salud, asesoría nutricional y campañas contra el tabaco y el alcohol. Cuéntenos cuántos trabajadores tiene y en qué ciudad.

Escribir por WhatsApp · 322 818 79 63

Las campañas que la norma nombra

El estándar 3.1.7 es explícito con tres temas: farmacodependencia, alcoholismo y tabaquismo. No son opcionales dentro del programa. Una campaña no es un correo masivo: es información, actividades y apoyo sostenidos en el tiempo, con mensajes que lleguen a todos los turnos.

En las empresas donde el consumo de alcohol pone en riesgo tareas críticas —conducir, operar máquinas, trabajar en alturas—, la prevención suele acompañarse de controles, como el alcoholímetro, dentro de una política que los trabajadores conocen. La campaña educa; el control protege la tarea.

Grupo de empleados de oficina de distintas edades hace una pausa activa con los brazos estirados sobre la cabeza junto a sus escritorios, guiado por una instructora
La campaña informa; lo que se programa dentro de la jornada es lo que de verdad se hace.

El entorno también cuenta

El estándar habla de estilos de vida y entornos de trabajo saludables. Hay empresas que hacen una campaña sobre alimentación y en la cafetería solo venden fritos, o que promueven el ejercicio con turnos que no dejan tiempo para nada. El entorno es la parte del programa que depende de decisiones de la empresa: el menú del casino, el acceso a agua, los espacios para las pausas, la organización de los turnos.

Las pausas activas son el ejemplo más claro de entorno que facilita un hábito: si están programadas dentro de la jornada, se hacen; si dependen de la voluntad de cada uno, no.

Cafetería de empresa con barra de autoservicio de ensaladas, frutas y agua, mesas vacías y ventanales con vista a la ciudad
Lo que se ofrece en la cafetería pesa más que la charla sobre alimentación.

Cómo se mide si funciona

Diagrama de lo que revisa una visita sobre el programa de estilo de vida saludable en el trabajo: que el programa esté escrito y vigente, que se haya ejecutado con un cronograma, que incluya las campañas de farmacodependencia, alcoholismo y tabaquismo, que haya evidencia de participación, que use los datos de salud de la empresa y que tenga indicadores
El programa se defiende con ejecución y con datos, no con el documento.

Un programa que no se mide no se puede mejorar. El estilo de vida saludable en el trabajo se nota en los indicadores, y el Decreto 1072 de 2015 pone los resultados de los programas de promoción y prevención entre las fuentes de mejora del SG-SST. Se miden la cobertura —cuántos trabajadores participaron—, la ejecución frente al cronograma y, con el tiempo, los resultados en salud: tamizajes, ausentismo, hábitos reportados. En una visita, se pide el programa, el cronograma ejecutado y la evidencia de las campañas.

Errores frecuentes en el programa

  • Una charla al año. Se llama programa, pero es una actividad suelta.
  • Sin las campañas obligatorias. Falta la de alcohol, la de tabaco o la de sustancias psicoactivas.
  • Copiado de otra empresa. No usa los datos de salud de los propios trabajadores.
  • Solo en la oficina. Los turnos de noche y el personal en campo no participan.
  • El entorno en contra. Se promueve la alimentación sana y la cafetería no ofrece opciones.
  • Sin medición. Nadie sabe cuántos participaron ni qué cambió.

Qué arriesga la empresa

Un programa que no existe o que nunca se ejecutó pierde los puntos de ese estándar en la autoevaluación de estándares mínimos y termina como tarea en el plan de mejoramiento. Más allá de la norma, la empresa pierde la herramienta que mejor ataca el ausentismo por enfermedades evitables. Y, como cualquier falla del sistema, se expone a las multas que fijan el Decreto Ley 1295 de 1994 y la Ley 1562 de 2012.

Qué exigirle a quien diseñe el programa

Pida un programa construido con los datos de salud de su empresa, con un cronograma real para todo el año y con las campañas que nombra la norma. Exija que llegue a todos los turnos y sedes, que deje evidencia de participación y que tenga indicadores de cobertura y de resultado. Y desconfíe del programa que es una lista de fechas conmemorativas: lo que cambia hábitos es la constancia y el entorno, no el calendario.

Preguntas frecuentes

¿El programa de estilo de vida saludable en el trabajo es obligatorio?

Lo es. Hace parte de los estándares mínimos de la Resolución 0312 de 2019: elaborar y ejecutar un programa de estilos de vida y entornos de trabajo saludables, con campañas sobre farmacodependencia, alcoholismo y tabaquismo.

¿Qué actividades debe tener?

La norma no fija una lista. Las actividades se escogen con los datos de salud de la empresa; suelen incluir alimentación saludable, actividad física, pausas activas, manejo del estrés, chequeos de salud y las campañas que la norma nombra.

¿Las pausas activas son obligatorias?

La Ley 1355 de 2009 ordena reglamentar mecanismos para que las empresas las promuevan, y suelen hacer parte del programa de estilo de vida saludable. Programarlas dentro de la jornada es la forma de que se hagan.

¿Quién participa en el programa?

Todos los trabajadores, incluidos los turnos de noche y el personal en campo. El programa hace parte de la medicina preventiva del SG-SST.

¿Cómo se demuestra que el programa se ejecutó?

Con el programa escrito, el cronograma ejecutado, la evidencia de las campañas y de la participación, y los indicadores de cobertura y de resultado.

¿Medina diseña el programa de estilo de vida saludable?

Sí. Lo diseñamos con los datos de su empresa y lo ejecutamos con semanas de la salud, pausas activas, brigadas de salud y asesoría nutricional. Para cotizar, escríbanos por WhatsApp 322 818 79 63 indicando cuántas personas trabajan en la empresa.

Fuentes normativas oficiales

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Cómo lo trabaja Medina

Diseñamos y ejecutamos el programa de estilo de vida saludable dentro del SG-SST. Lo armamos con los datos de salud de sus trabajadores y lo llevamos a la práctica con semanas de la salud, pausas activas, brigadas de salud, asesoría nutricional, yoga empresarial y campañas contra el tabaco, el alcohol y las sustancias psicoactivas. Dejamos el cronograma, la evidencia de participación y los indicadores listos para la autoevaluación, como parte del bienestar corporativo que organizamos en las empresas.

Hablemos por WhatsApp 322 818 79 63 de su programa, o si lo prefiere comuníquese al teléfono 601 9038072.

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