Medición de ruido laboral
Medición de ruido laboral es el estudio que determina a cuántos decibeles está expuesto cada trabajador durante su jornada y si esa exposición supera el límite que fija la norma colombiana. No es tomar una lectura con un aparato: es medir en el puesto real, durante el tiempo real de exposición, y dejar un informe que sirva como evidencia.
Medina la realiza para empresas de todo el país.
Por Pablo Medina · Especialista SST 8 min de lectura

Cuándo está obligada la empresa a medir
No hay una norma que diga «mida cada año». La obligación nace antes, y por otro camino: el artículo 2.2.4.6.15 del Decreto 1072 de 2015 exige identificar los peligros y evaluar y valorar los riesgos, y eso incluye los físicos como el ruido. Una valoración seria de ruido no se hace a oído: se hace midiendo.
En la práctica, la medición se vuelve necesaria cuando se cumple alguna de estas condiciones:
- Hay zonas donde cuesta conversar a un metro de distancia. Es el indicio clásico de que se superan los 85 dBA.
- Se van a programar audiometrías y hace falta saber a quién y con qué frecuencia.
- La matriz de peligros ya identificó ruido y no hay dato que sostenga el nivel de riesgo asignado.
- Cambió algo: maquinaria nueva, otro turno, una línea distinta, una sede nueva.
- Un requerimiento de la ARL o del Ministerio pide el soporte.
Lo que no sirve es la estimación. Una matriz que dice «riesgo alto por ruido» sin una medición detrás es una opinión escrita en un formato.
Los límites que fija la norma colombiana

Aquí está el dato que casi nunca se cita completo. La Resolución 1792 de 1990 no fija un único límite: fija siete, y cada uno va atado a un tiempo de exposición.
| Tiempo de exposición | Límite permisible |
|---|---|
| 8 horas | 85 dBA |
| 4 horas | 90 dBA |
| 2 horas | 95 dBA |
| 1 hora | 100 dBA |
| Media hora | 105 dBA |
| Un cuarto de hora | 110 dBA |
| Un octavo de hora | 115 dBA |
La lógica es sencilla y conviene explicarla al cliente: por cada 5 decibeles de más, el tiempo permitido se reduce a la mitad. Un puesto a 95 dBA no es «un poco peor» que uno a 85: es cuatro veces menos tiempo de exposición admisible.
El parágrafo del artículo 1 añade dos precisiones que se pasan por alto: estos valores aplican a ruido continuo e intermitente, y sin exceder la jornada máxima legal de ocho horas diarias. Es decir, no se pueden usar para justificar jornadas más largas en ambientes ruidosos.
Sonometría y dosimetría: qué mide cada una

Son dos mediciones distintas y la norma las pide en artículos distintos. La sonometría es el estudio ambiental del artículo 89 de la Resolución 2400: mide el nivel de presión sonora y la frecuencia en un punto del área, y sirve para localizar la fuente y decidir el control de ingeniería. La dosimetría mide la dosis que acumula una persona durante su jornada, con el micrófono sobre el hombro, y es la única que permite aplicar la tabla de límites por tiempo de la Resolución 1792.
Ninguna sustituye a la otra: un mapa de ruido sin dosimetría no permite aplicar la tabla, y una dosimetría sin mapa dice que alguien está sobreexpuesto pero no qué máquina intervenir. El método de la sonometría —dónde van los puntos, por qué el artículo 89 exige el espectro por bandas de octava y qué debe traer su informe— se desarrolla completo en la página de sonometría.
Qué debe estar listo antes de que llegue el medidor

La medición de ruido laboral se hace en condiciones normales de operación, y eso hay que prepararlo. Si el día de la visita la planta está a medio ritmo, el resultado no representa nada y toca repetirla.
- La producción funcionando como un día normal, no un domingo ni en mantenimiento.
- El listado de puestos y turnos, con cuántas personas hay en cada uno.
- Las horas reales que cada grupo pasa en cada zona. Es lo que permite comparar contra la tabla de la 1792.
- Los equipos que generan ruido identificados, incluidos los que solo se encienden a ratos.
- Un acompañante que conozca la operación, porque quien mide no sabe qué es rutinario y qué no.
Qué tiene que traer el informe

Un informe de ruido que no permita a un tercero repetir la medición no es un informe técnico: es un papel. Estos son los mínimos que conviene revisar antes de dar el recibido:
- Identificación de los equipos usados, con marca, modelo y serie.
- Certificado de calibración vigente del sonómetro o dosímetro, y la calibración de campo hecha antes y después de medir.
- Los puntos o trabajadores medidos, con su ubicación y el tiempo de exposición considerado.
- Los resultados comparados contra la Resolución 1792, no contra un valor genérico.
- Conclusiones por grupo de exposición, no un promedio de toda la planta.
- Recomendaciones de control en orden: primero la fuente, después el medio, y solo al final la protección personal.
- Firma de quien lo elabora, con su licencia en seguridad y salud en el trabajo.
Ese último punto invalida más informes de los que parece: un informe firmado por alguien sin licencia vigente no sostiene nada ante una visita.
Cada cuánto se repite
La norma no fija una periodicidad para la medición de ruido laboral. Lo que manda es el cambio: se vuelve a medir cuando cambia lo que se midió. Una línea nueva, un traslado de máquina, un turno adicional o una obra de insonorización obligan a rehacer el estudio, porque el dato anterior dejó de representar la realidad.
Cuando no cambia nada, lo habitual es repetirla de forma anual o bienal para sostener el programa de vigilancia. Y hay una regla práctica que evita discusiones: si se implementó una medida de control, hay que medir después para demostrar que funcionó. Un control sin medición posterior es una intención, no un resultado.
Qué pasa después de la medición
El informe de la medición de ruido laboral no es el final: es el insumo de tres cosas.
Las audiometrías. La Resolución 1843 de 2025 regula las evaluaciones médicas ocupacionales, y su artículo 15 liga la periodicidad a la exposición. Sin medición, la empresa no sabe a quién le corresponde audiometría ni cada cuánto.
El programa de vigilancia. Cuando hay trabajadores por encima del límite, lo que sigue es un sistema de vigilancia para conservación auditiva, que es donde se hace el seguimiento en el tiempo. La medición dice quién entra; el programa dice qué se hace con ellos.
Los controles. La jerarquía del artículo 2.2.4.6.24 del Decreto 1072 obliga a intentar primero eliminar o sustituir la fuente, después los controles de ingeniería y administrativos, y solo al final la protección auditiva. Entregar tapones sin haber intentado lo anterior es saltarse el orden que exige la norma.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el límite de ruido permitido en el trabajo en Colombia?
85 dBA para una jornada de ocho horas, según la Resolución 1792 de 1990. Pero no es el único: la norma fija siete límites según el tiempo de exposición, y por cada 5 decibeles de más el tiempo permitido se reduce a la mitad, hasta 115 dBA para un octavo de hora.
¿Qué pasa si la ARL pide la medición y la empresa no la tiene?
Lo que se pierde no es solo el ítem de seguimiento y medición de la Resolución 0312: es la posibilidad de discutir después. Si más adelante aparece una hipoacusia y hay que determinar el origen, la empresa que midió tiene tiempos de exposición documentados por cargo y puede sostener una posición; la que no midió no tiene con qué, y la ausencia de dato no la favorece. La medición se hace antes de que haga falta, no cuando ya hay un caso abierto.
¿Cada cuánto hay que medir el ruido?
La norma no fija una periodicidad. Se mide cuando cambia lo que se midió —maquinaria, turnos, distribución, sedes— y después de aplicar un control, para demostrar que sirvió. Cuando nada cambia, lo habitual es repetirlo de forma anual o bienal para sostener el programa de vigilancia.
¿Quién puede firmar un informe de medición de ruido?
Un profesional con licencia vigente en seguridad y salud en el trabajo. Es lo primero que se revisa en una visita y lo que invalida buena parte de los informes que llegan a revisión.
¿Basta con entregar tapones auditivos?
No. El artículo 2.2.4.6.24 del Decreto 1072 fija una jerarquía: primero eliminar o sustituir la fuente, después los controles de ingeniería y administrativos, y la protección personal al final. Entregar tapones sin haber intentado lo anterior salta ese orden.
¿La medición sirve para programar las audiometrías?
Sí, y es uno de sus usos principales. Sin saber quién está expuesto y a cuánto, no se puede definir a quién le corresponde audiometría ni con qué frecuencia, que es lo que liga el artículo 15 de la Resolución 1843 de 2025 a la exposición.
Fuentes normativas oficiales
- Resolución 1792 de 1990
Ministerio de Trabajo y Ministerio de Salud: valores límites permisibles de exposición ocupacional al ruido, con los siete tiempos de exposición y el parágrafo sobre ruido continuo e intermitente.
- Decreto 1072 de 2015
art. 2.2.4.6.15 (identificación de peligros y valoración de riesgos) y art. 2.2.4.6.24 (jerarquía de las medidas de prevención y control).
- Resolución 1843 de 2025
Ministerio del Trabajo: evaluaciones médicas ocupacionales; su art. 15 liga la periodicidad a la exposición.
- Resolución 2844 de 2007
adopta las Guías de Atención Integral en Salud Ocupacional, entre ellas la de hipoacusia neurosensorial inducida por ruido.
- Resolución 0312 de 2019
estándares mínimos: seguimiento y medición a las condiciones de salud y de trabajo.
- Código Sustantivo del Trabajo
art. 57, num. 2: deber del empleador de procurar locales apropiados y elementos adecuados de protección.
Siga por aquí
Cómo lo trabaja Medina
Medina hace la medición con equipo calibrado y entrega el informe con todo lo que pide la lista de arriba, incluida la comparación puesto por puesto contra la tabla de la Resolución 1792 y las recomendaciones en el orden de la jerarquía de controles. El resultado alimenta la matriz de peligros, que es donde el ruido deja de ser una impresión y pasa a tener un número. El estudio se puede contratar solo o dentro de las mediciones ambientales de la empresa, junto con iluminación o estrés térmico, que suele salir mejor cuando hay que cubrir varias áreas.
Si ya tiene un informe de ruido y no sabe si le sirve, escríbanos y lo revisamos: los dos fallos que más encontramos son la calibración vencida y las conclusiones dadas por promedio de planta en vez de por grupo de exposición.
Hablemos de su caso